Los cambios en el equilibrio o en la función de las manos pueden pasarse por alto fácilmente, sobre todo cuando se producen de forma gradual. Sin embargo, la dificultad para realizar tareas sencillas, como abrocharse los botones o caminar en línea recta, puede ser un signo temprano de mielopatía cervical, una afección causada por la presión sobre la médula espinal en la zona del cuello.
Dado que la enfermedad puede evolucionar de forma impredecible, los cambios persistentes deben ser evaluados por un médico. Un especialista en columna vertebral de Nueva Jersey puede evaluar tus síntomas y recomendarte las opciones de tratamiento adecuadas si determina que tienes la médula espinal comprimida.
Mielopatía cervical: ¿qué es?
Mielopatía cervical se produce cuando la médula espinal sufre una compresión en la zona del cuello. La mielopatía espondilótica cervical es la forma más frecuente de esta afección.
Los cambios degenerativos en la columna cervical se producen de forma natural a medida que el cuerpo evoluciona con la edad. Un estudio publicado en la revista «Journal of Clinical Neuroscience» señala que la mielopatía cervical degenerativa puede afectar hasta un 2 % de los adultos.
Causas y síntomas habituales
Entonces, ¿cómo se produce la compresión de la médula espinal? Puede deberse a una hernia discal, una lesión o un tumor que ejerza presión sobre la médula espinal en la zona cervical. También puede desarrollarse a medida que los huesos, los discos y los ligamentos de la columna vertebral se van debilitando con la edad, lo que provoca una reducción de la flexibilidad y la resistencia.
En caso de mielopatía cervical, es posible que presente los siguientes síntomas:
- Debilidad muscular en las manos y los brazos
- Dolor y rigidez en el cuello
- Dificultades para caminar o problemas de equilibrio
- Sensación de que los brazos o las piernas están pesados y débiles
- Entumecimiento y hormigueo en las manos y los brazos
- Problemas con la motricidad fina
Según StatPearls, un análisis de 61 estudios reveló que el 86 % de las personas con mielopatía cervical degenerativa experimentaban sensaciones anormales, como hormigueo, mientras que el 82 % refería entumecimiento en las manos. Estos síntomas son frecuentes y no deben ignorarse.
Sin embargo, la compresión de la médula espinal no siempre produce síntomas ni cumple los criterios clínicos de la mielopatía cervical. Una revisión publicada en la revista *Global Spine Journal* señala que la compresión de la médula espinal sin síntomas de mielopatía afecta a alrededor del 24 % de los adultos sanos. La prevalencia aumenta hasta alrededor del 35 % entre los adultos mayores de 60 años.
El impacto de la mielopatía cervical en las manos, el equilibrio y la marcha
Quizá te preguntes cómo puede afectar la mielopatía a tu forma de caminar, tu equilibrio y la fuerza de tus manos si esta afección se refiere a una compresión de la médula espinal en el cuello. La explicación más sencilla es que la médula espinal transmite señales entre el cerebro y el cuerpo, por lo que la compresión en el cuello puede afectar al control motor fino y a movimientos como el de caminar.
Las personas que padecen esta afección suelen notar primero problemas en las manos. Pueden notar que tienen menos fuerza al agarrar objetos o sentir falta de coordinación al sujetarlos o manipularlos. Por ejemplo, sujetar los cubiertos o escribir a máquina puede resultar inusualmente complicado cuando se padece mielopatía cervical.
También pueden aparecer problemas de equilibrio y coordinación. A veces, las personas tienen que agarrarse a las barandillas para no tropezar, o pueden sentirse inestables al caminar en la oscuridad. Pueden notar las piernas rígidas o que tardan en responder.
Observar cambios tanto en la función como en la coordinación de las manos puede indicar que la mielopatía cervical está afectando a más de un área de la función motora. En estos casos, es importante acudir a un profesional sanitario para que realice una evaluación.
Diagnóstico y tratamiento de la afección: lo que debes saber
El diagnóstico de la mielopatía cervical suele requerir un examen neurológico exhaustivo, junto con pruebas de diagnóstico por imagen, en particular una resonancia magnética. La resonancia magnética permite al profesional sanitario identificar la localización y la gravedad de la compresión, así como detectar posibles alteraciones en la médula espinal. Durante la exploración física, el médico puede evaluar tu equilibrio, tus reflejos y la destreza de tus manos.
El tratamiento puede incluir tanto medidas conservadoras como opciones quirúrgicas, dependiendo de la gravedad de la afección. Algunos casos leves sin síntomas progresivos pueden tratarse con un tratamiento conservador y un seguimiento estrecho. El tratamiento puede incluir fisioterapia para mejorar la movilidad y la fuerza, así como medicación antiinflamatoria.
Es posible que necesites una intervención quirúrgica para evitar que la enfermedad avance o para proteger la función de la médula espinal. Dependiendo del origen y la gravedad de la compresión, la intervención quirúrgica puede consistir en una laminoplastia cervical para ampliar el canal espinal o una descompresión y fusión cervical posterior para estabilizar la columna vertebral.
Cuándo acudir a un especialista en columna vertebral en Nueva Jersey
Debes acudir inmediatamente a un especialista en columna vertebral para que te examine si notas cambios en la coordinación y la fuerza de las manos. Las dificultades para caminar y los cambios en el funcionamiento del intestino o la vejiga, junto con el dolor de cuello, pueden indicar un empeoramiento de la mielopatía cervical. Dado que la mielopatía cervical puede progresar, un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado pueden reducir el riesgo de sufrir problemas neurológicos a largo plazo.
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No ignore los síntomas que puedan indicar una mielopatía cervical. Aunque el tratamiento conservador puede ayudar a controlar algunas formas de compresión nerviosa, la compresión de la médula espinal requiere una evaluación temprana para determinar el tratamiento adecuado y reducir el riesgo de deterioro neurológico.
Podrás encontrar la ayuda que necesitas en el Dr. Grigory Goldberg, un galardonado cirujano de columna vertebral que atiende a pacientes en todo Nueva Jersey. Ofrece tratamientos personalizados para tratar los síntomas de la estenosis espinal, el dolor y la rigidez cervical derivados de la compresión de la médula espinal, así como otras afecciones relacionadas con la columna vertebral.
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Preguntas frecuentes
A continuación, te ofrecemos nuestras respuestas a las preguntas sobre la mielopatía cervical.
¿Qué actividades pueden agravar los síntomas de la mielopatía cervical?
Entre las actividades que pueden agravar los síntomas de la mielopatía cervical se encuentran los movimientos bruscos o enérgicos del cuello y las tareas que suponen un esfuerzo para la columna cervical.
¿Cómo puedo saber si mi mielopatía cervical está empeorando?
Tu mielopatía cervical podría estar empeorando si empiezas a presentar una marcha rígida o inestable u otros problemas de equilibrio y coordinación. Una debilidad grave en las extremidades y la pérdida del control de la vejiga o del intestino también pueden indicar un empeoramiento de la enfermedad.
¿Tendré que someterme a una intervención quirúrgica para tratar la mielopatía cervical?
Es posible que no necesites cirugía para tratar la mielopatía cervical, ya que la fisioterapia y los collares cervicales pueden ayudar a controlar los casos leves. Sin embargo, un cirujano de columna vertebral de Nueva Jersey puede recomendarte una intervención quirúrgica en caso de mielopatía cervical moderada o grave para ayudar a prevenir daños neurológicos permanentes.